Es imprescindible en esta situación extrema, crear unas nuevas reglas de juego, unas nuevas normas mas justas que nos permitan a todos recuperar la ilusión, la esperanza, el trabajo, la dignidad y el futuro.
Nuestras castas elitistas y corruptas y los privilegios adquiridos, así como la mediocridad de todos nuestros dirigentes imposibilitan soluciones eficaces y reales para salir de esta crisis.
Deberíamos aprender de aquellos que lo están haciendo mejor que nosotros como los islandeses, y su modelo y su nueva constitución y el gobierno abierto para el pueblo y a una democracia real más participativa.
Y de las medidas tomadas por Hollande en Francia de acabar con coches oficiales. Y de Obama y de todos los que tengan buenas ideas, frescas, justas limpias igualitarias y dignas.
Deberíamos pues hacer una revolución pacífica ya.
Cómo?
Redactando una nueva constitución, unas nuevas reglas de juego, que acaben con las castas de poder sumidas a las reglas del mercado y los bancos y los órganos de poder, y que el poder vuelva al pueblo y para el pueblo.
Y que no hayan ciudadanos de primera y de segunda.
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